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Cómo hacer que tus programas se hablen entre ellos

Por Pablo Álvarez Carbajal. . 5 min de lectura.

Para que tus programas se hablen entre ellos hay cuatro formas, de más a menos elegante: que se conecten por API, que uno avise al otro con un webhook cuando pasa algo, que una herramienta intermedia como n8n haga de puente, o que uno exporte un archivo a una hora fija y el otro lo importe. Casi cualquier programa moderno admite al menos una.

Lo que casi nunca hace falta es lo que se hace en la mayoría de empresas: una persona que copia datos de una pantalla a otra.

¿Cómo se ve el problema en una empresa real?

Se ve como una cadena de copias. Pongo el ejemplo de un cliente con tienda online de productos asturianos, cuatro personas y unos 60 pedidos a la semana.

Así funcionaba antes:

  1. Entra un pedido en la tienda online.
  2. Alguien lo apunta en la hoja de stock para descontar las unidades.
  3. Alguien emite la factura en el programa de facturación, copiando cliente y líneas.
  4. A final de mes, alguien exporta las facturas y se las manda a la gestoría, que las vuelve a meter en su contabilidad.

El mismo pedido se escribía cuatro veces. Y cada vez que se escribe un dato a mano, hay una posibilidad de equivocarse. Con 60 pedidos a la semana, se equivocaban.

Así funciona ahora. El pedido entra en la tienda, se descuenta solo del stock, se emite la factura sola y la factura aparece en el programa de la gestoría. Una persona revisa las excepciones: devoluciones, direcciones raras, algún pago fallido.

¿Qué es una API, dicho sin tecnicismos?

Una API es una ventanilla que un programa abre para que otros programas le pidan cosas o le den cosas. "Dame los pedidos de hoy." "Crea esta factura." Todo por escrito, con un formato que los dos entienden.

Casi todos los programas en la nube la tienen: tiendas online, programas de facturación, pasarelas de pago, CRM. Si tu programa tiene API, se puede conectar. Si no la tiene, se complica, pero no siempre es imposible.

¿Y un webhook?

Un webhook es un timbre. En lugar de preguntar cada cinco minutos "¿hay pedidos nuevos?", el programa de origen avisa en el momento en que pasa algo. "Acaba de entrar un pedido, aquí lo tienes."

Es más rápido y gasta menos. La tienda online avisa al instante, y tu stock se actualiza antes de que llegue el siguiente cliente a comprar la última unidad.

¿Qué pinta n8n en todo esto?

n8n es una herramienta que hace de puente entre programas. Tú dibujas el camino con cajas: cuando pase esto en el programa A, haz esto en el B y luego esto en el C. Por debajo usa las API y los webhooks de cada uno.

La uso mucho porque tiene dos ventajas para una pyme. Se puede instalar en un servidor tuyo, y así los datos no pasan por terceros. Y el flujo se ve dibujado, así que cualquiera puede entender qué hace aunque no sepa programar.

Lo explico con más calma en n8n para empresas: qué es y cuándo tiene sentido.

¿Y si mi programa no tiene nada de eso?

Entonces queda la exportación programada. El programa viejo guarda un archivo, normalmente una hoja de cálculo o un CSV, en una carpeta a una hora fija. Otro proceso lo recoge y lo mete donde toca.

No es elegante. Hay retraso de horas y, si cambia el formato del archivo, se rompe. Pero para un programa de hace quince años que nadie va a cambiar, a veces es la única opción. Y es mucho mejor que copiar a mano.

¿Cuál me conviene?

Depende de lo que admitan tus programas y de cuánta prisa haya en que el dato llegue. Esta es la tabla que uso para decidir:

FormaCómo funcionaCuándo el dato llegaCuándo la uso
APIUn programa pide o envía datos al otroEn el momento o cada pocos minutosCasi siempre que existe
WebhookEl programa avisa cuando pasa algoAl instantePedidos, pagos, reservas, todo lo que no puede esperar
n8n como puenteUne varios programas con un flujo dibujadoSegún el flujoCuando hay tres o más programas en la cadena
Exportación programadaUn archivo a una hora fijaHoras despuésProgramas viejos sin API
Aplicación propiaTodo vive en el mismo sitio y no hay que conectarNo aplicaCuando las conexiones cuestan más que unificar

La mejor integración es la que no hace falta. Si tienes siete programas y conectarlos todos es un lío, a veces sale mejor juntar la operación en una sola aplicación y conectar solo lo que tiene sentido que siga fuera, como la contabilidad.

¿Qué suele salir mal al conectar programas?

Lo que suele salir mal es que la conexión falla y nadie se entera. Un pedido que no llega a facturación. Un cobro que no se apunta. Y el problema aparece semanas después, cuando cuadra la caja.

Por eso, en cada conexión que monto, hay cuatro cosas que no negocio:

  • Aviso cuando algo falla. Un correo o un mensaje a una persona concreta, con qué ha fallado y en qué registro.
  • Reintento automático. Si el programa de destino no responde, se vuelve a intentar al rato.
  • Sin duplicados. Si un aviso llega dos veces, la factura no se crea dos veces.
  • Un sitio donde mirar. Una lista de lo que ha pasado cada día, para poder comprobar sin llamarme.

Una integración que funciona el 99 % de las veces y falla en silencio el 1 % es peor que no tenerla. Porque te fías.

¿Por dónde empiezo?

Empieza por la copia que más se repite. Coge un día normal y apunta cada vez que alguien copia un dato de un programa a otro. La que más veces aparece es la primera que hay que quitar.

Tengo una regla para esto que explico en qué automatizar primero en tu empresa: si lo haces más de tres veces, ya merece la pena mirarlo.

Lo que se ve en el mercado es que una integración sencilla entre dos o tres programas está entre 2.000 y 12.000 €, según cuántos programas haya y lo cerrados que sean. En la tienda de productos asturianos, la conexión completa se hizo en tres semanas.

Tus programas ya saben hablar. Solo falta que alguien les presente.

Si quieres saber cuáles de los tuyos se pueden conectar y cuánto te ahorraría, reserva una llamada de 30 minutos y me traes la lista.

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