Saltar al contenido

Albaranes digitales firmados en la entrega: cómo funcionan y qué ahorran

Por Pablo Álvarez Carbajal. . 6 min de lectura.

Un albarán digital es el mismo albarán de siempre, pero el cliente lo firma con el dedo en el móvil o la tablet del repartidor. Al firmar, se guarda con fecha, hora y ubicación, le llega al cliente en PDF y entra solo en el sistema. Las diferencias quedan anotadas en el momento y a fin de mes la factura se hace agrupando los albaranes firmados, sin teclear nada.

Son las 7:40 en la puerta de un bar. El repartidor deja cuatro cajas, el encargado cuenta, falta una caja de lechuga. Firma el papel, alguien apunta a boli un "-1" en una esquina y el papel se va a la furgoneta con otros cuarenta.

Ese "-1" es el que se pierde. Y a fin de mes, cuando llega la factura con la caja cobrada, hay llamada, discusión y abono.

¿Cómo funciona un albarán digital, paso a paso?

Funciona en cinco pasos, y el repartidor solo toca dos de ellos.

  1. El albarán ya está preparado. Sale del pedido, con productos y cantidades. Nadie lo escribe en la furgoneta.
  2. El repartidor lo abre en el móvil al llegar al cliente. Ve la lista de lo que lleva.
  3. Si algo no cuadra, lo corrige ahí. Falta una caja, viene un producto roto, el cliente rechaza algo. Toca la línea y cambia la cantidad.
  4. El cliente firma con el dedo. La firma se guarda junto con la hora, la ubicación y el nombre de quien firma.
  5. Todo lo demás pasa solo. El cliente recibe el PDF por email, la oficina ve el albarán firmado al momento y la diferencia queda apuntada para la factura.

Lo mejor es que lo veas. Pruébalo tú: cambia una cantidad y firma el albarán con el dedo.

9:41
Reparto · Furgoneta 2
Parada 3 de 9Llegada 10:12

Bar La Esquina

C/ Gascona 7, Oviedo · ALB-0932

  • Tomate pera · caja 6 kg3
  • Lechuga iceberg · caja 10 ud2
  • Aceite de oliva 0,4º · 5 L1
  • Patata agria · saco 10 kg2

Total sin IVA103,70 €

Firma del cliente
Cambia una cantidad, firma con el dedo o el ratón y confirma la entrega. Datos inventados.

¿Qué pasa con las diferencias de cantidades?

Las diferencias quedan registradas en la línea del producto, en el momento de la entrega y con la firma del cliente al lado. Ya no dependen de que alguien lea un boli en una esquina.

Eso cambia dos cosas.

La primera es la factura. Si el cliente recibió tres cajas y no cuatro, la factura sale con tres. No hay abono después, ni llamada, ni la sensación del cliente de que le intentas cobrar lo que no le has dado.

La segunda es que por fin sabes cuánto se te va en diferencias. Cuando cada diferencia queda escrita, ves patrones que en papel no se ven. Un producto que siempre falta porque se carga mal. Una ruta donde siempre hay roturas. Un cliente que siempre rechaza algo. En papel eso es ruido. En digital es un informe.

¿Un albarán firmado en el móvil tiene validez legal?

En general sí sirve como prueba de entrega, igual que el de papel, pero te recomiendo confirmarlo con tu asesor para tu caso concreto. El albarán es un documento comercial que demuestra que la mercancía se entregó. No hay una norma que obligue a que sea en papel.

La firma con el dedo es lo que en la normativa europea se llama firma electrónica simple. El reglamento europeo sobre firma electrónica dice que no se le puede negar valor solo por ser electrónica. No tiene la misma fuerza automática que una firma con certificado, pero en la práctica su valor depende de lo que la acompañe.

Por eso importa guardar bien el contexto. Un buen sistema de albaranes digitales guarda con cada firma:

  • La fecha y la hora exactas.
  • La ubicación del móvil al firmar.
  • El nombre de quien firma, escrito por él.
  • El albarán tal como estaba en el momento de firmar, sin poder tocarse después.
  • La copia enviada al cliente por email, que también sirve de prueba.

Con todo eso junto, tienes más prueba que con un papel arrugado que a veces ni se lee.

¿Cómo se factura a fin de mes con albaranes digitales?

A fin de mes, la factura de cada cliente se genera agrupando todos sus albaranes firmados del periodo, con las cantidades reales entregadas. Se revisa, se emite y se envía. Lo que antes era una tarde entera de la persona de administración pasa a ser una revisión.

Esto es lo que más valoran las distribuidoras con las que trabajo. No el reparto en sí, sino el día 1 del mes.

En una distribuidora de hostelería con unos 60 clientes fijos, el cierre de mes se llevaba tres días de oficina. Buscar los albaranes, leer las correcciones, teclear las cantidades, cuadrar. Con los albaranes digitales, facturar el mes pasó a llevar unos 40 minutos. Lo cuento con más detalle en el caso de la distribuidora de alimentación.

¿Cuánto tiempo y dinero ahorran?

Ahorran sobre todo tiempo de oficina y dinero en diferencias mal cobradas. La cifra depende del volumen, pero la comparación es siempre parecida:

TareaCon albarán en papelCon albarán digital
Llevar los albaranes a la oficinaAl final de la ruta, en una carpetaNo hace falta
Pasar las cantidades al sistemaA mano, albarán por albaránYa están
Enviar copia al clienteFoto por WhatsApp, si alguien se acuerdaPDF por email al firmar
Aplicar las diferenciasLeer el boli y corregirYa van en la línea
Facturar a fin de mesUno o dos días de oficinaUna revisión de un par de horas
Buscar un albarán de hace tres mesesCajas de archivoUn buscador

A eso súmale lo que no se ve. Los abonos que dejas de hacer, las discusiones que no tienes y el cliente que deja de pensar que le cobras de más.

¿Qué necesita el repartidor para usarlo?

Necesita un móvil con datos y cinco minutos de explicación. Nada más.

Aquí es donde muchos sistemas fallan. El repartidor tiene prisa, a veces guantes, a veces lluvia, y un cliente delante esperando. Si la pantalla tiene doce botones, no la va a usar. Tiene que abrir el albarán, cambiar una cantidad si hace falta y pasar el móvil para la firma. Tres toques.

Y tiene que funcionar sin cobertura. Hay sótanos, polígonos y pueblos donde el móvil no tiene datos. El albarán se firma igual, se guarda en el teléfono y se sube en cuanto vuelve la señal.

¿Merece la pena si reparto poco?

Si haces menos de diez entregas a la semana, probablemente no. Con tan poco volumen, el papel y una foto por WhatsApp te bastan, y no tiene sentido pagar un sistema para eso.

Empieza a compensar cuando tienes varias rutas al día, varios repartidores o un cierre de mes que se come días de oficina. Y compensa mucho más si los pedidos también llegan desordenados, porque entonces el albarán digital se engancha al pedido y todo va en cadena. Te lo explico en el post sobre cómo dejar de copiar a mano los pedidos por WhatsApp.

Si además llevas stock, cada albarán firmado descuenta lo que ha salido de verdad, con las diferencias incluidas. Eso da para otro artículo: control de stock en una pequeña empresa.

El albarán de papel no falla el día que se firma. Falla el día 1 del mes siguiente.

Si repartes y quieres ver cómo quedaría con tus rutas y tus clientes, reserva una llamada de 30 minutos y lo miramos con tus números.

Más sobre sectores